Los precios del crudo cerraron la semana con una ganancia de 4%, impulsados por los ataques ucranianos a la infraestructura rusa y la prohibición de Moscú a las exportaciones de gasolina y diésel, que afecta un 12% del suministro global.
La OPEC+ tampoco alcanzó su meta de producción, reforzando un escenario de menor oferta. En Europa, los márgenes del diésel subieron 8%, mientras los inventarios en EE. UU. se mantienen 11% por debajo de su promedio.
Analistas prevén que, pese a cierta consolidación, el sesgo alcista en los precios del crudo se mantendrá hacia el cierre de septiembre.

